“El mundo demanda la certificación halal”

“El mundo demanda la certificación halal”

Creada por un inmigrante libanés, la certificadora familiar The Halal Catering Argentina lleva más de seis décadas capacitando y conectando a empresas del rubro alimentario en Argentina con importadores de productos desarrollados bajo el rito islámico, un mercado de 1.900 millones de consumidores que podría alcanzar los 2,8 billones de dólares para 2028.

En un mundo en donde hay aproximadamente 1.900 millones de personas que consumen bienes y servicios de la economía halal por un valor de 2 billones de dólares, contar con la certificación que garantiza que estos productos cumplen con la ley islámica es una oportunidad de negocio para las empresas argentinas que exportan alimentos.

Desde hace más de 60 años The Halal Catering Argentina es una de las certificadoras que se encarga de hacer cumplir el rito Halal en todas las etapas productivas y logísticas de la industria alimentaria en el país. Con la particularidad de haber sido creada por un inmigrante libanés, don Kabalan, esta empresa familiar hoy es presidida por su hijo Gustavo Khalil y sus nietos Ismael, Nadima y Melody Amal, quien cuenta cómo trabajan para continuar con este legado que permite no solo abrir nuevos mercados sino también expandir las costumbres islámicas al mundo. 

Expoagro: ¿Qué es la certificación halal?

Melod Amal Khalil: Certificar halal es garantizar que una persona musulmana pueda consumir lo que está apto para nuestro bienestar. El halal no se limita únicamente a los alimentos, sino que es un modo de vida para el musulmán que incluye la vestimenta, las finanzas, el turismo, es el día a día. Cuando hablamos de halal estamos hablando de la certificación halal que es un sello de garantía que va desde Argentina al mundo entero.

La certificación es una muestra de confianza para el mundo demandante que debe confiar en nosotros al garantizar que los productos que llegan desde otro país, con otra cultura, otro idioma, una idiosincrasia religiosa diferente, cumplan con los estándares más altos del halal. 

E: ¿Qué implica esta certificación?

M.A.K: Según el Sagrado Corán, que es el libro guía para los musulmanes, lo que está prohibido es para nuestro bienestar, y todo lo que está permitido también es para nuestro bienestar. Entre lo que no podemos consumir se encuentra el cerdo y sus derivados, el alcohol y sus derivados, animales de carroña o que no hayan sido sacrificados bajo el rito islámico. El Corán habla de que los seres humanos somos guardianes de la Tierra, lo que quiere decir tener responsabilidad sobre la naturaleza. 

Halal significa permitido. Cuando certificamos estamos garantizando que en esa planta procesadora o en ese frigorífico se cumple con las normativas halal: animales permitidos para el consumo y que no haya ningún tipo de contaminación cruzada dentro de la planta procesadora de alimentos. 

E: ¿Certifican en todas las etapas del proceso productivo?

M.A.K: Si, también se certifican ingredientes, aditivos y químicos que puedan ser de origen animal. La finalidad de esta certificación religiosa es que el consumidor sepa lo que está consumiendo. 

Contamos con dos tipos de certificados: el de planta, que es cuando la empresa está habilitada para producir halal, y el certificado de lote. De esa manera el consumidor o el importador que recibe esta mercadería desde Argentina puede constatar que se cumplió con la normativa. 

E: ¿Cuáles son los mercados halal?

En el Golfo Arábigo: Qatar, Bahrain o Sultanato de Omán son un mercado muy interesante. También está Singapur que además es un hub para toda la región. Recientemente fuimos reconocidos por Malasia, país que promulga uno de los estándares más altos a nivel internacional. 

Pero el potencial del mercado halal no se limita solo a los países islámicos. En Europa se destacan Francia o Alemania. Lo interesante es la diversidad de categorías, Rusia es un país que demanda de Argentina leche en polvo halal. Es un mercado que, si se considera a la totalidad del pueblo musulmán, alcanza el 25% de la población mundial.

M.A.K:¿En el mercado interno también está creciendo el interés por los productos halal?

Después del mundial de Qatar, muchos musulmanes comenzaron a llegar para conocer el país. Hay un gran trabajo por hacer, tenemos que estar preparados para recibirlos con los mayores estándares. Necesitamos que en Argentina se incremente la oferta de productos halal.

Un sueño hecho realidad

El abuelo de Melody Amal, don Kabalan, se sentía “más argentino que cualquiera”, según cuenta su nieta al recordar las palabras que siempre decía: “Los árabes cuentan con el oro negro que es el petróleo pero nosotros, los argentinos, contamos con el oro verde que es el campo, la industria, la naturaleza”. Asimismo, como todo inmigrante, también soñaba con “continuar las costumbres islámicas a pesar de la distancia”. Así, desde joven fue traductor del idioma árabe al español para diplomáticos árabes en Argentina hasta que comenzó a dar vida a su sueño a través de la certificadora halal, integrando a sus dos amores: la cultura musulmana y la argentina.

Si bien Melody Amal es la única de los tres nietos que no conoció a su abuelo, cuando cuenta su historia lo hace con orgullo porque sabe del legado que dejó. “Las personas cuando se enteran que soy su nieta, me hablan de lo que aprendieron con él de la religión, del idioma, de que fue un precursor para que se cree una escuela de idioma árabe abierta a toda la comunidad argentina”, dice. 

En sus inicios, el trabajo de certificación halal se hacía para la faena de animales en carne aviar, vacuna, cordero y caprina. Cuando toma la posta la segunda generación, se agregan productos como lácteos, aceites, gelatinas, jugos de frutas, golosinas, panificados, miel, especias, frutas, verduras y hasta el Packaging. En esos tiempos es cuando la certificadora adquiere su nombre actual, The Halal Catering Argentina. “El nombre lo puso mi padre cuando empezó a certificar los servicios de catering aéreos”, explica Melody Amal al recordar que desde hace unos 20 años trabajan también “en convertir a hoteles y todo el sector HORECA en halal”, siendo la primera certificadora de cocina halal para una aerolínea malaya que operaba en argentina por aquellos tiempos. “En ese momento era algo nuevo, que rompía el parámetro de lo que era hasta entonces la certificación halal”.

La familia Khalil también fue precursora en incluir a las mujeres en el mundo de las certificaciones. “Cuando era chica me acuerdo de ver fotos de reuniones en las que participaba mi papá en países como Sudáfrica, por ejemplo, donde la única mujer que aparecía era mi hermana”, relata la menor de los tres hermanos y agrega: “Ahora contamos con muchas más mujeres en la industria halal. De alguna manera fuimos precursores en la inclusión de mujeres en una certificadora halal y actualmente eso ya no llama la atención porque la mayoría de las certificadoras halal en el mundo cuentan con una cantidad equitativa de hombres y mujeres. El islam promulga los mismos derechos ante el trabajo”. 

En comunidad

Para asegurar el cumplimiento de los requisitos del mercado halal, que está en permanente actualización, la certificadora brinda a sus clientes capacitaciones sobre el sistema de aseguramiento HASS. “Siempre decimos que es un trabajo mancomunado, uniendo continentes. Cuando nos dan el reconocimiento ante el mundo islámico para que podamos certificar halal desde Argentina a esos países, se abre una oportunidad para esa planta procesadora de alimentos o para ese frigorífico. Esto es un logro para todos nosotros y para el trabajo que hace el sistema sanitario de nuestro país junto a los diplomáticos, afirma Melody Amal.

E: ¿Qué expectativas tienen sobre el mercado Halal?

Nuestra visión para 2025 y los próximos años es seguir abriendo mercados halal y contar con más aprobaciones internacionales. Nuestro trabajo con las empresas locales es diario, nuestros auditores y supervisores Halal están en las plantas, actualmente tenemos más de 100 empresas certificadas. El mundo demanda la certificación halal y nuestras empresas están capacitadas para responder. Según un informe de Cancillería argentina, el consumo de bienes y servicios halal podría alcanzar los 2,8 billones de dólares para 2028.

M.A.K: ¿Qué significa para vos seguir adelante con la certificadora que fundó tu abuelo?

Lo que me pasa con formar parte en The Halal Catering Argentina tiene que ver con dos cuestiones. Por un lado mi conexión con la creación porque el halal es un modo de vida y que nosotros desde un lugar tan remoto podamos aportar nuestro grano de arena para que otras personas puedan cumplir con esa dieta es algo que me conecta con lo espiritual y me da mucho orgullo que sea en Argentina que es en donde nací y el país que amo. Por otro lado, a nivel muy personal, es mi conexión con el abuelo que no conocí y que muchos de los que trabajan en frigoríficos me dicen que trabajaron con él.

En definitiva, afirma, es comunidad en su sentido más amplio, aquel que le otorga el islam a la palabra Umma y que significa: “En el país que te encuentres, el aporte que puedas llevar a cabo”. Un mandato que, sin dudas, no reconoce fronteras. 

Por Paola Papaleo

En caso de replicar este contenido en su totalidad o parcialmente, por favor citar como fuente a www.expoagro.com.ar en el primer párrafo y al final de la nota.

Compartir